Qué curioso que de a poco de haberme enterado de la nueva película de Resident Evil—Noche Cero— di por casualidad con un libro de ficción sobre muertos para aumentar mi interés sobre la próxima cinta perteneciente al género survivor-horror.
Así que antes de guardar en una caja esta obra, decidí darle una oportunidad a la breve novela juvenil de terror, del periodista y escritor Ricardo Mariño. Me armé de valor, como recomendaba el título, para adentrarme a una historia que anhelaba me diera un buen susto.
De frentón, el autor de “La noche de los muertos” (2001) nos ubicó en un clásico escenario gringo de películas de asesinatos sin sentido y con mucho ketchup: la interminable y solitaria carretera que colinda con una siniestra casa; lugar en donde ocurrirán toda clase de sucesos terroríficos.
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Ya mis expectativas empezaron a bajar ante tal escenario hiper trillado, pero mis anhelos de leer algo muy cruel y oscuro se desvanecieron cuando conocí al protagonista de esta historia: Jorge Zasca.
Según se nos cuenta, él es un descuidado padre que viajaba en compañía de su hija Azul. Para conveniencia de la trama, el padre olvidó preparar bien el largo recorrido y se quedó sin combustible en medio de la carretera. Por consecuencia, en búsqueda de ayuda, él y su hija se entregaron en bandeja a los villanos de este relato: el matrimonio de ultratumba Evans.
Debo reconocer lo bien que está escrita esta novela y lo fácil que resulta leerla, ya que no se vuelve tediosa ni mucho menos aburrida. Tal vez para el público objetivo está bien, ya que roza entre lo muy juvenil e infantil.
No obstante, los pocos personajes, la inmediatez del desarrollo y conclusión de la historia, como la total carencia de estar ante una obra que nos inspire una sensación de completa intriga y miedo, convierte a La noche de los muertos en una obra bastante muerta.
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Creo que recordaré más este trabajo literario de Mariño porque él creó a uno de los peores personajes protagonistas que yo haya leído alguna vez. Es decir, Jorge Zasca no salvó a nadie, fue súper estúpido, torpe y mereció morir por haber abandonado a su hija ante desconocidas personas.
Esta escueta novela, de personajes muy olvidables, considero que tuvo un abrupto y ambiguo final—por no decir malo—, ya que no me quedo claro nada de lo que nos presentó el autor al inicio de su historia.
La noche de los muertos la sepultaré hasta el fondo del interior de una caja que ni con la más poderosa magia negra o acto sobrenatural de una bruja saldrá de ese lugar, en donde vivirá atrapada para siempre.
AUTOR. Elsemáforo.cl.
Sábado, 25 de Julio de 2026.
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