Pizzi y una breve radiografía de su cultura de la derrota

Pizzi
Foto tomada de 24Horas.cl

Tal vez suena increíble el título que he escogido, se preguntarán, para definir (como seleccionador) al DT hispano argentino, Juan Antonio Pizzi, campeón de América.

La dura caída que recibió el ex entrenador de la selección Chilena, ahora en Arabia Saudita, por 5 a 0 ante Rusia, en la primera fecha y partido inaugural del Mundial, sólo reflejó aquella esencia que “Macanudo” pensaba que no poseía.

Pizzi dirigió a La Roja en 32 partidos, debutando con una derrota ante Argentina en Eliminatorias, jugando Chile de local, ya por ahí en marzo de 2016.

Esa caída fue perdonada debido a la nula preparación que tuvo, las absurdas lesiones de Marcelo Díaz y Matías Fernández, que jugaron en contra de las aspiraciones de nuestra escuadra nacional.

Sin embargo, ¿Sabes cuántos partidos ganó Chile de los 32 que alcanzó a dirigir Pizzi? Pues  apenas logró ganar 13 (menos del 50%), empató 7  y perdió 12, para no creer.

Aquel paso, se dividió en las siguientes sagas: Eliminatorias, Copa América Centenario 2016, China Cup 2017, Copa Confederaciones 2017 y amistosos.

En la competición más importante, las clasificatorias para el Mundial de Rusia, Pizzi disputó 14 encuentros, en donde apenas ganó 6 (de nuevo menos de la mitad) y cayó en 7 (21 pts), entre esas caídas está Bolivia en la Paz y Paraguay en Santiago.

Las dudas comenzaron en la Copa América Centenario 2016, cuando se notó la mano de Pizzi, ósea, la costumbre de perder, ya que Chile comenzó a perder partidos amistosos, cuando la lógica decía que debía ganarlos, entre esos, cayó ante Jamaica, la peor selección de aquel certamen.

Luego de la preparación, en la primera jornada Chile perdió 2 a 1 ante Argentina, sin excusas, jugando mal, presionando mal, sin ideas, con errores de Bravo.

Contra Bolivia a Chile lo salvó un penal en el último momento bien ejecutado por Vidal y desde ese momento se comenzó a fabricar el camino al bicampeonato.

Chile obtuvo su segunda estrella continental, pero lo que no hizo Pizzi fue dar un golpe de mando en el camarín, ya que muchos jugadores comenzaron a creerse los mejores.

Vidal, por ejemplo, subestimó a Paraguay antes de jugar contra ellos en Asunción y Chile terminó perdiendo el partido, una costumbre que la estrella del Bayern Munich no mejoró.

Es difícil resumir todo un proceso en una breve nota, pero volveré a reiterar que en Eliminatorias, Chile se acostumbró a jugar mal, perdió el ritmo, no convencía pese a los positivos resultados y en preparación a la Copa Confederaciones, la cultura de la derrota de Pizzi afloró nuevamente.

No fueron capaces de ganarles a Rusia, una selección sin fútbol, sin competencia, y perdieron ante Rumania de muy mala manera por 3 a 2, todo en miras a la Copa Confederaciones.

Las grandes selecciones no se permiten perder ni mucho menos en juegos amistosos, lo sabe bien España, Brasil y ahora Perú, incluso Bélgica y Polonia que gozan de buenos puestos en el ranking FIFA intentan jugar con selecciones accesibles o simplemente no juegan teniendo en cuenta ese factor.

Pues bien, Pizzi de los cinco amistosos que jugó sólo ganó uno y fue a la poderosa Burkina Faso por 3 a 0 y con Rusia empató 1 a 1, selección más tiesa que poste de luz.

Con la idea de competir y ganar en la Confederaciones Pizzi no arriesgó y no planificó bien el torneo, apostando por la Generación Dorada, como principal motor para obtener un inédito trofeo más, de paso fue incapaz de encontrar savia nueva.

En ese campeonato, Chile jugó un fútbol pésimo. Sin sorpresa, gastado, con falta de gol, apelando al heroísmo de los jugadores más que una táctica al nivel del campeón de América.

La Roja sale humillado de la final, por el grosero error de Marcelo Díaz, que favoreció el titulo Teutón y muchos predicaban una revancha en el Mundial, escupiendo al cielo.

De nada servía la Copa América Centenario obtenida ni la China Cup, cuando por otro error de Marcelo Díaz, regaló un penal a Bolivia y Vidal de autogol, le permitió a los paraguayos abrir el marcador en Santiago, por eliminatorias y ponerse a la pelea por un cupo mundialista.

Fue la doble fecha más terrible para nuestra selección, la que gatilló la eliminación ante Perú, que logró un quinto puesto, para disputar el repechaje ante Nueva Zelanda, quienes estaban felices que no fuera Chile.

Pizzi jamás estuvo a la altura de su cargo, sólo aprovechó lo trazado por entrenadores como Sulantay, Bielsa y Sampaoli quienes pulieron una máquina hambrienta por recorrer miles de kilómetros hasta llegar a lo más alto, el cual terminó estrellando Macanudo.

Hoy, con amargura Sánchez, Bravo, Vidal, etc., (Díaz sin revancha), deben tragarse el orgullo, la soberbia y son quienes más sufren, dado que la vida le brindó una oportunidad a Pizzi, de oro.

Pizz, el camino de Arabia Saudita al Mundial.

Cuando nos enteramos que a mediados de noviembre Pizzi asumió como el flamante técnico de  Arabia Saudita, creo que todo el chilenismo futbolero se quería tirar a un pozo.

Es como cuando terminas una relación amorosa y esa persona que decidiste dejar, al poco tiempo encuentra alguien antes que tú y debes enterarte. Mientras te consume los celos, la rabia, aquella persona hace gala de aquello hasta el punto de burlarse.

Fue muy cabrón al decir que hincharía por Chile en el Mundial. En lo personal, no me molestaba que dirigiera otra selección, al final es un trabajo, pero cuando arrojó esa talla, se equivocó.

Además, este supuesto gran “seleccionador” tuvo la oportunidad en demostrar si lo era, con una escuadra más débil, para transmitir todos sus conocimientos y tácticas.

La primera prueba de fuego, surgió en la dificilísima Copa de Naciones del Golfo, en donde Arabia Saudita compartía grupo con Kuwait, Omán y UAE ( no sé qué país es ese).

Para sorpresa de todos, Pizzi quedó eliminado en primera fase, ni siquiera quedo Argentina, ósea, segundo, y esa noticia de igual manera no llamó mucho la atención en Chile.

Después de aquella dolorosa caída, para Pizzi aparecieron sólo partidos amistosos previos al mundial, disputando de esa manera nueve tests, algunos de primer nivel.

Logró ganar los accesibles (Moldavia, Grecia y Argelia) acorde a una selección mundialista, aunque no lo pasó bien contra Bélgica, Perú, Alemania e Italia, con quienes perdería, la lógica.

Pizzi se equivocó nuevamente, a veces no es bueno jugar contra los mejores, cuando tu escuadra es débil, ya que sumó muchas derrotas y algunos empates, sembrando el gen de la derrota, al igual que lo hizo con Chile.

La Roja sufrió un cambio de mentalidad, ya no pensaba ganadora, intensa, asfixiante, dinámica, etc., ahora era como le gusta a Pizzi, resultadista, plana, sin identidad, equipo chico.

Arabia Saudita jamás, por la prensa, será una candidata a algo en los mundiales, Chile si lo era, y el conjunto árabe a lo que más aspiraba era a no estar a la altura de la cita planetaria.

Pizzi pagó caro su desprolijidad. Nunca debes asumir a un seleccionado que clasifica sin tu ayuda, porque eres alguien ajeno al sacrificio de todo un plantel y jamás cuajarás.

Jamás tuvo que decir que iba a poyar a Chile en el mundial, ya que los chilenos no lo iban apoyar a él, ni a Argentina, ni a España, ni a nadie, los chilenos deseábamos ser campeones del mundo.

Ante Rusia, Arabia Saudita no sólo fue humillada por el resultado, ante millones de espectadores, sino más bien fue humillado Pizzi, por su pésima lectura del juego, su falta de estudio del rival y por su soberbia.

No puedes decir que después de que te anotan cinco goles, el rival no tuvo méritos, como si anotar tan cantidad fuera sencillo.

Mientras termino de escribir esta nota y posterior publicación, comenzará el juego de Uruguay contra Egipto y después, vendrá el de Portugal contra España, en donde juegan los que poseen experiencia.

Arabia Saudita, demostró que vino a pasear, que las clasificatorias asiáticas están  a un nivel muy inferior,  y que Pizzi, si no fuera por el dinero que le ofrecieron, jamás se hubiera decidido a entrenar a tan endeble equipo.

Sé que muchos dirán que el dinero es lo más importante, y lo comprendo, pero hay momentos en que eso no puede estar por delante de ciertas cosas y Pizzi lo sabe bien ahora, porque el ridículo que hizo siempre lo tendrá que llevar a cuesta, eso que aún espera dos juegos más.

Antes de terminar, Pizzi también dijo que desde su llegada Arabia Saudita juega mejor (imagínate como jugaban antes que llegara, por el amor de Dios).

Es la mentalidad perdedora que posee este seleccionador, sus jugadores saltaron al campo de juego sabiendo que iban a perder, y perdieron, lo peor de todo, es que Pizzi lo sabía también.

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