Por culpa de la mega influencia televisiva norteamericana, desde niño crecí con la idea de que el “Sueño Americano” sólo se cumplía en Estado Unidos, país que en ese entonces era el amo y señor indiscutido del mundo.
¿Quién hubiera imaginado que la obra de James Truslow Adams, “The Epic of America” (1931), que acuñó la ya legendaria frase y que la industria yanqui popularizó a nivel planetario, estaría ya muy cerca de su fecha de caducidad?
Y esto último, no es algo que yo afirme en este escrito; es más bien una mirada común de muchos expertos en geopolítica, economía y temas afines, quienes aseguran que el imperialismo norteamericano ha entrado en una etapa de profunda decandencia para la cual no hay vuelta atrás.
Mientras Estados Unidos está lanzando manotazos de ahogados —invadiendo países, generando guerras en tierras lejanas, amenazando a sus propios aliados en la OTAN, sufriendo una crisis interna a raíz de la violencia de ICE, etc.—todo con el fin de apoderarse de recursos naturales extranjeros y así mantener su hegemonía política y monetaria mundial, ya muchos advierten que el actual escenario es sólo el principio del fin para la nación de las barras y las estrellas.
Desde la aparición del BRICS, las sanciones contra Rusia bajo el contexto de su prolongada guerra contra Ucrania. A eso le sumamos el conflicto bélico de Estados Unidos e Israel contra Irán, que cambió el mundo para siempre y la nefasta administración de Donald Trump, todos estos elementos mencionados quedarán en los anales de la historia como factores que contribuyeron al ascenso de la nueva súper potencia del planeta: China.
Es increíble imaginar cómo una nación de cuatro mil años de historia, que se mantuvo prácticamente aislada del mundo bajo un sistema dinástico, a partir de la instauración de la República en el siglo XX —que dio fin a su última Dinastía en 1912, un proceso poco mencionado en las escuelas— y que después en 1949 se convirtió en la “República Popular China” pasó de ser una sociedad agraria a la de mayor innovación industrial y tecnológica del orbe.
En estos momentos, mientras Irán le ha demostrado al mundo que el peor daño que le puede infligir a los norteamericanos es golpear su billetera— lastimando el sistema que le ha permitido sostener su hegemonía desde que, en 1974, acordó con Arabia Saudita el petróleo se comercializara exclusivamente en dólares—China, en cambio, apostó durante décadas por ofrecer servicios y productos a muy bajo costo, impulsando así una economía que llevó a millones de ciudadanos chinos a emigrar a distintas partes del mundo.
Estados Unidos descansó por largas décadas creyendo que nadie se atrevería a atacar el corazón de su sistema financiero, el cual, según muchos expertos, hoy se encuentra profundamente arruinado y al borde de una hecatombe histórica si la guerra continua ante un Irán que no da muestra de retroceder, ni mucho menos de ceder el control del Estrecho de Ormuz.
El sueño americano, si es que alguna vez existió, ya se esfumó. La creciente desigualdad, las eternas guerras en tierras extranjeras, el encarecimiento de la vida, el deterioro de la imagen país ante los ojos del mundo, la eterna corrupción, la violencia estatal y otros sensibles asuntos, mataron aquel ideal que cualquier persona, sin importar su origen o clase social, puede lograr el éxito anhelado, porque en estos momentos no hay tiempo para fantasías.
Estamos presenciando, in situ, la caída de un imperio, otro más de tantos en la historia de la humanidad. Por supuesto, Estados Unidos no perderá su sitial de elite en el mundo, aunque sí dejará de ser la nación más poderosa de todo el planeta.
Y mientras lo anterior sucede, seremos testigos del “Sueño Chino”, ese que Xi Jinping, el secretario general del Comité Central del Partido Comunista de la República Popular de China, el cual busca que, para 2049, su país alcance la prosperidad económica y una mayor fortaleza militar. Todo ello a través de la iniciativa “One Belt, One Road” (“Una franja y una ruta”), planeada para expandir la influencia económica y geopolítica china.
AUTOR. Sergio Muñoz, periodista, escritor y creador de Elsemaforo.cl.
Miércoles, 15 de Abril de 2026.
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