La literatura para mí es fuego, es tinieblas, es guerra y batallas, pero a la vez puede ser tenue, suave y esperanzadora.
En la literatura puedes encontrar a los escritores, aquellos seres considerados, a mi parecer, los más cercanos a un dios en la tierra.
Sumergirte en sus mundos y deleitarte con sus creaciones. Diferentes perspectivas, diferentes sueños y, más importante, diferentes formas de ver el camino.
La literatura, si bien puede sonar impresionante y culta, no deja de parecer un tanto difícil para aquellos quienes no hayan sido tocados por su magia.
Me atrevería a decir que la gran mayoría de escritores, antes de conocerla, lo considerarían un logro difícil de alcanzar, yo incluido.
La verdad sea dicha, para muchos no es fácil leer un libro y aún más terminarlo.
Desde temprana edad, tanto en colegios como en formaciones, se nos da la tarea de leer, de forzar la literatura para que logremos apreciarla. Si algo he aprendido al respecto es que la literatura no se puede forzar ni obligar.
La literatura se escoge. No es necesario leerse un libro clásico ni tampoco uno cubierto de historia y filosofía para poder apreciarla o formarse con ella.
Como ya he dicho varias veces, la literatura es lo que uno escoge, en mi caso un ritmo acelerado, una lucha sin precedentes, una guerra sin fin, el camino del héroe lleno de dificultades y obstáculos.
Pero, a la larga, la literatura puede ser entretenida, más allá de lo inimaginable. La literatura es, se lee y se vive.
AUTOR. Davor Bristilo
Miércoles, 27 de agosto de 2025.
Te podría interesar también:
